Un poema a la Vida Consagrada

 

Me ha hecho pensar mucho la afirmación de una madre, preocupada por la educación en valores cristianos de su hijo, cuando, con desparpajo, me dice que está muy preocupada porque en esta vida solo triunfan los “caras”. Ella percibió mi extrañeza y me explicó que intenta educar a su hijo en el respeto, en el perdón, en ayudar a sus compañeros, pero que todos los días venía el angelito con algún contratiempo, porque los compañeros lo toman por débil. No fue fácil buscar argumentos con rapidez, se lo puedo asegurar, porque mi interlocutora hablaba desde la experiencia que había vivido, con casos concretos que le activaban su intuición. ¿Llevará razón que el mundo es de los “jetas”? Definitivamente, no puede ser así, el mundo es para todos, es un regalo de Dios para todos, ¿no veis que hace salir el sol sobre buenos y sobre malos? Si no fuera así, ¿Qué sentido tiene la muerte de Jesús, que entrega la vida como un Varón de dolores, como Cordero llevado al matadero? Concedemos que haya gente que pretenda sacar ventajas, aún con trampas, mentiras o por la fuerza… pero no, por ello, son más grandes, al final, la luz de la verdad pone a cada uno en su sitio. La Victoria de Jesús sobre el pecado y sobre la muerte, la victoria sobre los “caras” nos dice que no estamos equivocados si caminamos con criterios evangélicos.

Precisamente hoy celebramos el día de la Vida Consagrada, el día de tantas personas que, en los monasterios y en las ermitas, se dedican totalmente a Dios en la oración, en el silencio y en el escondimiento. Para un mundo de “jetas” estas personas no sólo no tienen significación, ni sentido, no contarían porque son “débiles”, sin embargo, qué equivocados están, porque la misma opción de entrar en un monasterio, a una vida consagrada, sólo le está permitido al héroe, a la persona que valora la vida y la toma en serio, que piensa mucho sobre una decisión. Muchos conocemos a “numerosas personas que abandonan carreras profesionales, con frecuencia prometedoras, para abrazar la austera regla de un monasterio de clausura. ¿Qué les lleva a dar un paso tan comprometedor si no es el haber comprendido, como enseña el Evangelio, que el Reino de los cielos es 'un tesoro' por el que vale verdaderamente la pena abandonarlo todo?". El Papa comenta que estos han entendido que “Dios es el único apoyo que nunca se tambalea, la roca inquebrantable de fidelidad y de amor” y que “los monasterios de vida contemplativa se presentan como 'oasis' en los que el hombre, peregrino en la tierra, puede recurrir a los manantiales del Espíritu y saciar la sed en medio del camino". Sigue diciendo el Papa que: "Estos lugares, aparentemente inútiles, son, por el contrario, indispensables, como los 'pulmones' verdes de una ciudad: son beneficiosos para todos, incluso para los que no los visitan o quizá no saben que existen".

Acordaos en este día de la Santísima Trinidad de las hermanas de los Monasterios de clausura de nuestra Diócesis: Agustinas, Carmelitas, Clarisas y Dominicas y dad gracias a Dios por cada una de ellas, porque se han ofrecido a Dios por nosotros, rezan por todos y alaban al Señor siempre; sus rostros los preside una perenne alegría y son el honor de la Iglesia y un torrente de gracias celestiales. Bendecid a Dios por nuestras hermanas y pedidle que surjan más vocaciones para seguir sus pasos, para imitar su ejemplo, para que entiendan que nadie les va a hacer más felices que el Señor, porque solo Dios basta.

En un poema, alguien les dedicaba estas palabras: “Vosotras dais sentido a la vida de los hombres, en silencio, con la sencillez de vuestra pobreza, con la humildad de vuestra obediencia, con la pureza de vuestra castidad”. Hoy os devolvemos nuestro agradecimiento con una oración y con todo el cariño del mundo. Con mi bendición,

            + José Manuel Lorca Planes
           Obispo de Teruel y de Albarracín

 

 
Don José Manuel Lorca Planes
 
 
 

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