Proceden de los conventos de Báguena y de Gea de Albarracín. La disposición de las mismas pretende reconstruir el aspecto interior de los claustros de estos conventos, en los que aparentemente se colocaban las piezas sin atender a ninguna consideración de órden expositivo. Se incluye en el discurso de este espacio elementos que habitualmente no suelen exponerse en un museo de bellas artes, como imágenes realizadas en papel, decoraciones de bordados… que sin embargo son básicas para reconstruir el panorama devocional y religioso de estos conventos. |