La Iglesia de Teruel y de Albarracín, ante el vil y cobarde atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Legutiano (Álava), que ha causado la muerte de Don Juan Manuel Piñuel Villalón y heridas a otras personas, condena enérgicamente este hecho terrorista y criminal. El carácter perverso, intolerante y cruel de este nuevo atentado es una señal más del desprecio a la vida humana y un gravísimo pecado.
Nos sumamos a todos los hombres de buena voluntad que rechazan radicalmente estas monstruosas formas de actuar y queremos hacer llegar a la esposa y demás familia del guardia civil fallecido, así como a los familiares de las otras víctimas, nuestra sincera condolencia.
Ruego a todos los diocesanos de esta Iglesia de Teruel y de Albarracín que eleven al Señor oraciones por el guardia civil asesinado y por todas las víctimas de la violencia.