La Iglesia de Teruel y de Albarracín, ante el vil y cobarde atentado cerca de unas instalaciones del Instituto Armado en Palmanova, en el municipio mallorquín de Calvià, que ha causado la muerte al menos a dos agentes de la Guardia Civil y heridas a otras personas, condena enérgicamente este hecho terrorista y criminal; sumado además al anteriormente acontecido en la Casa Cuartel de Burgos. El carácter perverso, intolerante y cruel de este nuevo atentado es una señal más del desprecio a la vida humana y un gravísimo pecado.
Nos sumamos a todos los hombres de buena voluntad que rechazan radicalmente estas monstruosas formas de actuar y queremos hacer llegar a las familias de los guardias civiles fallecidos, así como a los familiares de las otras víctimas, nuestra sincera condolencia.
Ruego a todos los diocesanos de esta Iglesia de Teruel y de Albarracín que eleven al Señor oraciones por los guardias civiles asesinados y por todas las víctimas de la violencia.