LA REVOLUCIÓN DEL AMOR

09/06/2017 - Teruel

Conferencia de Sebastián Mora, secretario general de Cáritas Española. Hizo la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad Pontificia de Comillas.

El título de la conferencia, realizada en el salón de actos de la Casa de Cáritas Diocesana el pasado lunes, 5 de junio, nace de la convicción de que lo que realmente revoluciona, salva, impulsa, levanta… en todos los aspectos –teologal, político, psicológico, sociológico, familiar…- es el amor. Lo que no es amor, lo que no brota del amor, altera y pervierte.

PUNTO DE PARTIDA: ¿DÓNDE ESTAMOS?

  • Una frase indica en qué situación nos encontramos: “Cuando conocemos ya las respuestas, ya no nos sirven las preguntas”, es decir, lo que está por venir no lo llegamos a prever. Y esta situación nos provoca inseguridad. Ya no nos vale lo repetitivo, lo ritual, lo conocido… como en otros momentos. Hoy nos movemos con “navegador de GPS para conducirnos por donde no conocemos la ruta”, pero no existe un “navegador” para construir la historia. En economía las soluciones que teníamos ya no nos valen. En política nos desconciertan los fenómenos como el bréxit, la ascensión de Trump, el islamismo terrorista… y no digamos de los nuevos comportamientos sociales a nivel sexual... Esta situación de incertidumbre nos deja existencialmente frágiles y vulnerables. Estamos en lo que los historiadores y sociólogos llaman en un “tiempo eje”, es decir, un tiempo de tránsito, como estar sociológicamente en una “adolescencia epocal”.

¿EL AMOR EN CRISIS?

  • El amor verdadero se dirige siempre hacia “otro”, para encumbrarlo, de manera que el “otro” sea “protagonista” en la vida del que ama, y no una “cosa” de usar y tirar, ni un instrumento, ni una propiedad, ni una posesión, ni siquiera una prolongación de uno mismo, ni parte de uno mismo… Hoy se produce una grave crisis de “otreidad”, porque se han comercializado las relaciones humanas: “doy algo de mí mismo en la medida en que eso se convierte en mi propiedad, en quien recibe mi donación. En definitiva, no es auténtica donación, sino una inversión en la que uno no pierde la propiedad, sino que ésta se incrementa.

LA REVOLUCIÓN DEL AMOR CRISTIANO.

  • En el mundo grecorromano predominaban dos términos para designar el amor: “eros” y “filia”. El eros es un amor de tendencia o pasión hacia alguien para recibir amor, es decir, es un tipo de relación interpersonal en el que hay intercambio y reciprocidad. El eros no es negativo, pues, se necesita grandes dosis de humildad para aceptar, recibir y acoger lo que me aporta el otro. Filia indica una relación de amistad, donde se da un acto de derramamiento de la propia persona sobre la persona amada. Se da especialmente en el amor paternofilial. Es más gratuito y responsable que el eros, aunque se da también reciprocidad y cierta fruición compensativa.
  • La alternativa revolucionaria del amor cristiano es el “ágape”, el amor y el compartir de Dios, es decir, amar hasta el extremo de “ir en contra de sí mismo”. El Papa emérito Benedicto XVI lo expresa sugestivamente así en su encíclica Deus cáritas est: “En la cruz Dios está contra sí mismo”. En la antigüedad romana esta fue la razón última de la persecución del Imperio hacia el cristianismo: Por la fuerza transformadora y revolucionaria del amor. Decían: “Mirad cómo se aman los cristianos”. Es la muestra más clara de la santidad como aspiración de vida: amar hasta el extremo.

CARACTERÍSTICAS DEL AMOR CRISTIANO:

  • 1.- El amor cristiano es inteligente. Así lo definía el Papa emérito Benedicto XVI en Cáritas in veritate. El amor cristiano no deja que el motor de la acción solidaria sea la sensiblería, ni la espontaneidad, ni la emoción, ni la primera impulsión… del que se siente bien en el voluntariado, porque, cuando el voluntario se siente mal, ¿qué hace? ¿deja de hacer su acción solidaria? Se trata pues de dar inteligencia al amor y dar amor a la inteligencia. Esto implica la necesidad de cuidar a los voluntarios, para que éstos puedan cuidar a los demás…
  • 2.- El amor cristiano es parcial hacia el pobre. El amor se dirige a todos, con una preferencia hacia los pequeños, los pobres, los frágiles… Esta preferencia por los pobres es el “núcleo del Evangelio” –así lo dice san Juan Pablo II en Sollicitudo rei sociales- y no admite discusiones de tinte ideológico, como recuerda el Papa Francisco en Evangelii Gaudium. Así nos podemos preguntarnos a la hora de plantearnos un proyecto solidario: ¿Estamos donde nadie quiere estar? ¿Estamos con quien  nadie quiere estar? ¿Cómo estamos con los que nadie quiere estar?
  • 3.- El amor cristiano es expansivo. El amor es auténtico, cuando no se puede esconder. El amor adolescente, que necesita crecer, se esconde. Vivir el amor es contarlo. De aquí se entiende la evangelización explícita, como una urgente del amor cristiano.
  • 4.- El amor cristiano es gratuito. El amor no se fija necesariamente en la rentabilidad del tiempo, los esfuerzos invertidos… Su eficacia no se mide con parámetros inmediatos, sino desde una perspectiva procesual, en el que las motivaciones que animan la acción sociocaritativa se van purificando en una mayor y progresiva gratuidad. Al comienzo las motivaciones son más interesadas desde el punto de vista emocional, poco a poco se van haciendo más profundas y altruistas. Para purificar las intenciones de nuestras acciones, lo que vamos buscando en ellas, es necesario ponerle nombre a las mismas con toda sinceridad y misericordia para ir mejorándolas.
  • 5.- El amor cristiano es político. El amor se dirige al bien común y de forma pública pretende la “civilización del amor”, tal como decía el Papa san Juan Pablo II, con la convicción de que es imposible crear una sociedad decente, si no existe amor más allá de la justicia. Es lo que comunicaba el lema de Cáritas de estos años pasados: “Vive sencillamente para que sencillamente otros puedan vivir”. En definitiva, ¿a qué renunciamos en la vida, para no tener que ver personas obligadas a renunciar a la vida? El amor cristiano pone en cuestión a unas relaciones humanas y sociales fundadas en el comercio, en la ley o en la pura intimidad, pues tiende a “subir a la cruz” como Jesús.
 
FOTOS
 
 
OBISPADO DE TERUEL Y DE ALBARRACÍN
PLAZA FRANCÉS DE ARANDA, 3  44001  TERUEL
TL. 978619950  FAX. 978619951
E-MAIL: tesecre@planalfa.es
WEB: www.diocesisdeteruel.org