Ante la fiesta de Santo Domingo de Guzmán, Patrono de las Madres Dominicas, ofrecemos esta experiencia de silencio y de paz vividas en el Monasterio de las Madres Dominicas de Albarracín.
Hoy es posible experimentar el valor del silencio, del encuentro con uno mismo, celebrar la vida y vivir la armonía. Compartir la oración con las Madres Dominicas lo hace posible y en el entorno natural de Albarracín es más fácil agradecer la Creación entera y conectar con nuestras propias raíces.
En el Monasterio de San Esteban y San Bruno, en el barrio del Arrabal, hay un espacio reservado para poder vivir esta experiencia y la Comunidad de Madres comparten con cada persona o grupo que llega, la oración y el silencio, la Eucaristía y la Palabra de Dios, y otros tiempos donde se expresa la vida, las preocupaciones y esperanzas.
La acogida y la cercanía lo invade todo, el silencio y la paz te renuevan por dentro.
Las palabras de esta canción “En este lugar” y las imágenes que la acompañan son un apoyo para compartir la experiencia vivida.
El encuentro con una Comunidad que se quiere, se ayuda y se valora, hace creer en las palabras del Evangelio que nos hablan de la caridad y el perdón: “mirad como se aman· o en “esto conocerán que sois mis amigos”.
A todas ella y cada una gracias; a vosotros y vosotras animaros a vivir un tiempo de silencio y de encuentro; es impulso para vivir el día a día…
+ Presentación Power Point de esa Casa de Oración.