MAREA DE SUEÑOS, VIDEO-TESTIMONIO DE NUESTRAS JÓVENES MISIONERAS EN CEUTA

31/08/2017 - Teruel

Les ofrecemos el impactante vídeo-testimonio de una joven Turolense, María Ortín, tras su estancia en Ceuta, junto a otras tres jóvenes María José Soriano, Bea Hernández y María José Játiva.

Les recordamos que este año un grupo de cuatro jóvenes se marchan de misión, por medio de la Delegación, a un campo de trabajo con inmigrantes en Ceuta. Este campo de trabajo se realizó del 29 de Julio al 12 de Agosto. Su labor principal fue el acompañamiento, escuchar las diferentes experiencias de estas personas que han dejado su vida atrás, además de enseñar español, informática entre otras cosas.

Les dejamos con un reportaje publicado en el Diario de Teruel sobre dicha experiencia:

Son muchos los Africanos que deciden dejar atrás su vida en ese continente para hacer un viaje hasta Europa y conseguir una vida mejor. No saben lo que les espera en los países europeos pero tienen una meta, cruzar un mar, o saltar una valla para conseguir la libertad. Muchos de ellos se quedan por el camino, son secuestrados por mafias o fallecen  por deshidratación cruzando un gran desierto, hay otros que sin embargo sí llegan, aunque con un futuro incierto y muchas heridas emocionales y físicas tras dejar atrás a toda su familia y enfrentarse a una doble valla de unos seis metros de altura. Cuatro mujeres turolenses decidieron dejar atrás durante dos semanas su vida en Teruel, sus comodidades y sus prejuicios para ir a Ceuta a ayudar en un Centro de Inmigrantes con iniciativa católica de la localidad. Su experiencia la narra en este reportaje Sara Martínez Valero.

María José Soriano, Bea Hernández,  María José Játiva y María Ortín son las cuatro mujeres que decidieron viajar hasta Ceuta para conocer como estaba realmente la situación allí, la vida de estas personas y poder ayudarse mutuamente compartiendo experiencias o enseñándoles algunas de las cosas que podrían necesitar en Europa. La idea de hacer este viaje, según explicaba María Ortín, surge cuando piensas que vives en un mundo muy egoísta e individualista, en el momento en que necesitas algo más que un me gusta en las redes sociales y quieres conocer la realidad, no solo ver el salto de valla en la televisión, surge cuando necesitas conocer a las personas que saltan, su situación y lo que han dejado atrás para conseguir un futuro incierto.

Las turolenses se alojaban en un centro de iniciativa católica aunque con voluntarios de todas las religiones y razas. Según explicaba María José Soriano los voluntarios anuales de este centro no suelen ser católicos sino musulmanes a pesar de tratarse de un centro de iniciativa católica. Cada mañana después de levantarse y hacer una oración, esperaban pacientemente la llegada de los inmigrantes que acudían con cuentagotas ya que el Centro de Inmigrantes estaba a unos 20 minutos caminando del centro donde ellas se alojaban. Los esperaban en la puerta para pasar un día agradable enseñándose mutuamente. Los chicos que llegaban se dividían en tres grupos, dependiendo de su nivel de español, uno de los grupos se dedicaba a hacer manualidades, a otro de los grupos le enseñaban informática y el tercero aprendía el idioma.

Según explicaban las turolenses solo llegaban hombres al CETI (Centro de Estancia Temporal del Inmigrante), no conocieron a ninguna mujer que hubiera conseguido saltar la doble valla de Ceuta. María José Soriano explicaba que todas las mujeres que intentaban llegar a esta población española, antes de llegar a territorio fronterizo eran cogidas por mafias o morían en el camino. Las turolenses solo conocieron a una mujer que intentó cruzar la valla viajando con su marido pero al quedarse embarazada dos veces no pudo hacerlo y la familia quedó atrapada en la población marroquí de Tetuán. María José Soriano contaba que Marruecos tiene una buena iniciativa para estas mujeres que no cruzan la valla, sin tener papeles les dan un trabajo para que no se vean avocadas a la prostitución y así puedan vivir de un trabajo digno.

El grupo de mujeres vivió dos saltos importantes de la valla en Ceuta. “Estábamos durmiendo tranquilamente y de repente empezamos a escuchar sirenas de policía, ambulancias y mucho barullo, no sabíamos qué pasaba, pensábamos que nos iban a linchar. A la mañana siguiente uno de los chicos del CETI nos contó que sus amigos habían pasado la valla, lo contaba con alegría. La segunda vez que pasó era también por la noche, pero ya sabíamos que era lo que pasaba y lo vivimos con mucha emoción e ilusión” contaba Bea Hernández.

Las chicas aseguraban que allí  en Ceuta el salto de Valla se vive con doble ilusión, sobre todo los chicos que estan en el CETI ya que significa que sus amigos han pasado a España y al fin son libres y que alguno de los más antiguos del centro va a poder trasladarse a la península. El centro de inmigrantes de Ceuta tiene una capacidad limitada por lo que a la llegada de chicos nuevos, los más antiguos son trasladados a centros de inmigrantes de la península y eso para ellos significa hacer una vida nueva y tener oportunidades para estudiar y tener una vida digna.

Para las cuatro mujeres turolenses esta experiencia ha sido muy especial, aseguraban que se fueron de Teruel con muchos prejuicios y pensando que aquí en España estos chicos no tenían hueco, pero volvieron con una visión de la realidad totalmente diferente y sin ningún tipo de prejuicios. Aseguraban que allí conoces a la persona, escuchas como ha sido su vida y empatizas con ellos. “Ver niños de solo 14 años que han saltado una doble valla y están llenos de heridas pero siempre con ilusión te alegra  y a la vez te impacta”  contaba María Ortín.

Las turolenses no dudan que volverán a hacer un viaje como este ya que les ha marcado sus vidas, pero la próxima vez un poco más lejos, este solo ha sido una toma de contacto con el mundo de las misiones. Decidieron ir a Ceuta para tener una primera toma de contacto con los inmigrantes y la situación que se está viviendo allí, pero están pensando en ir un poco más allá. Su próximo destino puede que sea un centro de recogida de niños deficientes y de huérfanos en Marruecos y más adelante quieren adentrarse en el África profunda para conocer sus costumbres y saber como es la vida allí.

 
VIDEOS
MAREA DE SUEÑOS... Poesía: María José Játiva.
 
 
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