Tenemos un plan 2017-2021

Somos Comunidad Orante – Ciclo C 2018-2019

PALABRA: ESCUCHA

 

Que en todos nuestros encuentros, celebraciones, grupos de catequesis, formación … hagamos un esfuerzo por ser y sentirnos auténtica comunidad orante

Así fue el principio y supuso el comenzar de nuevo. Todos estaban acobardados, encerrados, con miedo. Pero permanecían en oración con María y las mujeres. [Hch 1,14] Entonces se llenaron del Espíritu Santo y comenzaron a ser Testigos del Señor. [Hch 2,4] La oración supera cualquier tipo de barreras. El Espíritu nos hace audaces, entusiasmados… Esta es nuestra tarea para este año litúrgico-pastoral. ¡Ánimo y adelante!

+ Antonio Gómez Cantero Obispo de Teruel y Albarracín

 


Programación Año litúrgico-pastoral 2018-19

ACTUACIONES DIOCESANAS

• Catequesis sobre “Somos comunidad orante”

– Cartel para los tiempos litúrgicos.

– Catequesis escrita y visual, a través de la web diocesana.

• La más hermosa oración, la Eucaristía

– Cada domingo explicar una parte de la Eucaristía en Cuaresma y Pascua.

– Un cursillo para grupos pequeños.

• Formación Permanente, Semana de Teología, Jornada Diocesana de Liturgia… centradas en la oración.

APLICACIONES para 2019

• Equipos de “Animadores de la Comunidad” (moderadores de ADEP)

– Retomar este proyecto en los arciprestazgos de Montalbán, Albarracín y Teruel.

– Formación de nuevos equipos en los otros arciprestazgos.

– Formación Permanente de estos equipos, con ayuda de la formación “online” del CRETA o con el Itinerario de Formación de Cristianos Adultos.

• Aplicación de las «Orientaciones Diocesanas para la Iniciación Cristiana»

– Preparación pre-bautismal y acompañamiento post-bautismal.

– Convocatoria para el «Despertar Religioso de los Niños» en primer curso de Educación Primaria, previa a los dos cursos de preparación a la Primera Comunión.

ACTUACIONES ARCIPRESTALES Y PARROQUIALES

• Reflexión sobre religiosidad popular y oración

– Hacer hincapié en la dimensión orante de las procesiones, los viacrucis, el rosario, las romerías, otras devociones…

– Profundizar en el papel que tienen las cofradías en esta dimensión orante

• Encuentros de Oración Arciprestales, Inter-parroquiales o parroquiales.

• Encuentro arciprestal o de zona de niños de 1ª Comunión.

• Encuentro arciprestal o de zona de jóvenes de Confirmación.

• El «silencio de las imágenes»[oración+arte] Obispado de Teruel, primeros lunes de mes.

• Enfermos en oración crear la Hospitalidad de Lourdes.

• Misa del Gallo en la Catedral de Teruel a las doce de la noche. Misas Vespertinas en las parroquias.

OTROS CAMINOS DE ENCUENTRO:

+VIGILIA PASCUAL COMUNITARIA – «la celebración de las celebraciones» – Noche del 20 de abril.

+PENTECOSTÉS – VIGILIA – «Cristianos en el mundo» – Teruel 8 de junio de 2019

+PEREGRINACIÓN TIERRA SANTA Y JORDANIA – Del 22 al 31 de agosto de 2019.

+ENCUENTRO REGIONAL DE JÓVENES – Zaragoza 22 y 23 de febrero de 2019.

Somos Comunidad – Ciclo B 2017-2018

PALABRA: IDENTIDAD

 

Que en todos nuestros encuentros, celebraciones, grupos de catequesis, formación … hagamos un esfuerzo por ser y sentirnos auténtica comunidad

RECORDEMOS los ENCUENTROS de este año:

  • Encuentro de CONFIRMACIÓN, el 3 de marzo, en el que nos juntamos 125 jóvenes en catequesis para la confirmación y expresaron con libertad cómo ven ellos a la Iglesia y como les gustaría que sea, en sintonía con el Sínodo de los Jóvenes, convocado por el Papa.
  • Encuentro de la VIGILIA PASCUAL UNITARIA el 31 de marzo, donde todas las unidades pastorales y la ciudad de Teruel se esforzaron para salir de sus parroquias y celebrar la Pascua juntos como signo de que “somos comunidad”
  • Encuentro de niños en PRIMERA COMUNIÓN y sus padres, el 14 de abril, en donde participaron 350 padres e hijos y planteamos con los padres los retos de la educación de sus hijos hoy y los problemas con los que se encuentran para trasmitir la fe.
  • Encuentro de COFRADÍAS penitenciales, sacramentales y devocionales el 28 de abril, donde participaron 450 cofrades de toda la diócesis, y planteamos las cofradías como un medio para evangelizar en tiempos de dificultad.
  • Encuentro de FAMILIAS JOVENES con niños menores de 12 años. Es un encuentro a pensar y proponer para el mes de octubre y así cerraríamos el ciclo de este año.

Retomemos y potenciemos todo lo que tenemos de bueno que es mucho. Busquemos lo que realmente pertenece a nuestra identidad y desenmascaremos aquello que se nos ha pegado como lastre.

La comunidad, el Cuerpo de Cristo resucitado, es nuestro origen  y la vuelta a las fuentes es siempre el espejo de nuestra renovación. Comencemos con ilusión esta siguiente etapa de nuestro peregrinaje. ¡Ánimo y adelante!

+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Teruel y Albarracín.

Verano - T.O. 2019

 

LLAMADOS PARA DAR FRUTOS

Para seguir haciendo hincapié que somos una comunidad orante. En este tiempo veraniego del tiempo ordinario recordamos que estamos «llamados para dar frutos»

Cuaresma - Pascua 2019

 

ALIMENTADOS EN EL MISMO PAN

La más bella oración: la Eucaristía

La Eucaristía es la más bella oración y también es la que hace que seamos Iglesia, es decir, comunidad. La Eucaristía nos convierte en COMUNIDAD ORANTE. Por eso, en esta Cuaresma, camino hacia la Pascua, vamos a celebrar la Eucaristía dominical como oración en comunidad, sabiendo que necesitamos ser ALIMENTADOS EN EL MISMO PAN.

1º domingo de Cuaresma: NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE… Jesús, como nosotros en el desierto de la vida, sintió hambre. Necesitamos ser “alimentados en el mismo Pan”, compartir juntos la vida. La oración en comunidad es una gracia para todos nosotros, sus miembros,  de tal manera que no podemos sino participar en la Eucaristía con los hermanos. ¡Sin la Eucaristía no podemos vivir! Allí todos tienen un sitio, igual que lo tienen en el corazón de Dios.

2º domingo de Cuaresma: MESA QUE SE CONVIERTE EN ALTAR. Mientras oraba Jesús, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos brillaban de resplandor. En la Eucaristía se dan muchas transformaciones –transfiguraciones-. La primera consiste en que nuestros rostros se convierten en el de Jesús, pues Dios ve en ellos el de su Hijo. La mesa de la Eucaristía ¡una mesa de familia! se convierte en altar. Así lo llamamos porque en esta mesa el Padre lo entrega todo a los hijos; en esta mesa los hermanos, con Jesús, lo entregamos también todo.

3º domingo de Cuaresma: DEJARSE PERDONAR. Jesús es el viñador que, ante nuestra falta de fruto, nos sigue echando abono y nos cuida. En las palabras que pone en boca del viñador de la parábola, sentimos todo el perdón, todo el amor de Dios y su paciencia. Por eso, la primera oración de la comunidad en la Eucaristía es pedir perdón a Dios y a sus hijos, nuestros hermanos. Necesitamos ser “alimentados en el mismo Pan” del perdón y la paciencia de Jesús.

4º domingo de Cuaresma: ORAR ES ESCUCHAR. Jesús es el rostro del Padre, siempre en la puerta, para esperar al hijo pródigo y para urgir al hermano mayor a celebrar la fiesta de “vuelta a casa” del hijo perdido. Esta Palabra, revelada hace tantos siglos, fue escrita para ser escuchada por nosotros hoy. En nuestras relaciones con Dios y con los demás es importante el saber escuchar, que es la primera actitud de la oración. Escucha como nos dice Dios hoy: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo”.

5º domingo de Cuaresma: …EN EL MISMO PAN DE LA PALABRA. “El que esté sin pecado que le tire la primera piedra”. En esta palabra de Jesús, todos nos sentimos desenmascarados y a la vez invitados a mirar con misericordia a los demás. Jesús es el mismo Pan de la Palabra con que se alimenta nuestra solidaridad que fragua las relaciones con toda la comunidad en una oración por todos: la oración universal de los fieles cristianos por todos.

2º domingo de Pascua: ORAR PARA COMPARTIR TAMBIÉN LAS CRUCES. Jesús resucitado sale al paso de los miedos e incertidumbres de los hombres. En la mesa se presenta el pan y el vino. En esos dones está la acción de los hombres por crear condiciones dignas de vida, para que los derechos fundamentales de todos los hijos e hijas de Dios, de cualquier raza y condición, de toda lengua y nación, puedan ser disfrutados y ejercidos. La colecta  realizada en la Eucaristía es señal de que la mesa está servida para los pobres, los preferidos de Dios.

3º domingo de Pascua: DAR GRACIAS PARA DISFRUTAR DEL DON. Jesús resucitado, hoy como antaño, nos dice: “Vamos, comed”; hoy se nos acerca y nos da su Pan, dando gracias. Actitud de agradecimiento que aprendió de su madre. Cuando María exclama: «Proclama mi alma la grandeza del Señor…”,  lleva a Jesús en  su seno materno. Alaba al Padre «por» Jesús, pero también lo alaba «en» Jesús y «con»  Jesús. Esta es la verdadera «actitud eucarística».

4º domingo de Pascua: DANOS HOY NUESTRO PAN. Jesús es el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas. La da totalmente y en plenitud: da la vida eterna. Nos la da en la Eucaristía: todo un banquete que anticipa el futuro, futuro que ha empezado ya con su resurrección. En la humanidad glorificada de Jesús ha comenzado ya la transfiguración del «cielo nuevo y tierra nueva». De hecho en la plegaria eucarística, se invoca al Espíritu Santo para que transforme el pan y el vino, también a nosotros, en sacramento del Resucitado. En la Eucaristía decimos: “Danos hoy nuestro Pan de cada día”, el Pan del Mañana, del que disfrutamos ya hoy.

5º domingo de Pascua: RECIBIR AMOR PARA DAR AMOR. Jesús nos da un mandamiento siempre nuevo: Amar como él ama, ¡hasta la muerte! Morir así es vivir. No sólo hay que pasar por la cruz para llegar a la vida de la Resurrección; en la misma Cruz se encuentra la Vida y la Gloria. Así lo expresa el evangelio de Juan, cuando dice que la elevación de Jesús en la Cruz es su elevación a la Gloria. Porque no hay más gloria que la del amor, y no hay mayor amor que dar la vida por el amigo y más todavía si se da la vida por aquel que te considera su enemigo.

6º domingo de Pascua: COMULGAR PARA SER COMUNIÓN ¡COMUNIDAD! El que ama a Jesús… es el “cielo”: el Hijo y el Padre hacen de él su hogar. Es hora de participar y compartir juntos el banquete. Nunca la comunidad es más Iglesia que ahora en el momento de comer del mismo Pan. Por eso, a  este momento se le llama comunión, justo el nombre que más nos define: Somos comunión. Comunión con Cristo, comunión con los hermanos.

Domingo de la Ascensión del Señor: MISA PARA IR EN MISIÓN. Jesús resucitado envía a sus discípulos a proclamar la conversión a todos los pueblos. La más bella oración se le llama también Misa, por el rito de envío que se celebra al final: “Podéis ir en paz”, es decir, “Id en misión a llevar la paz”. A este respecto dice el Papa Francisco: “Nuestro dolor y nuestra vergüenza por los pecados de algunos miembros de la Iglesia, y por los propios, no deben hacer olvidar cuántos cristianos dan la vida por amor: ayudan a tanta gente a curarse o a morir en paz en precarios hospitales, o acompañan personas esclavizadas por diversas adicciones en los lugares más pobres de la tierra, o se desgastan en la educación de niños y jóvenes, o cuidan ancianos abandonados por todos, o tratan de comunicar valores en ambientes hostiles, o se entregan de muchas maneras mostrando ese inmenso amor a la humanidad que nos ha inspirado el Dios hecho hombre, Jesucristo.”

Domingo de Pentecostés: ORANDO JUNTOS, LOS HERMANOS LLAMAMOS A DIOS ¡ABBÁ! Jesús resucitado insufla el Espíritu Santo sobre la comunidad. Es el gran fruto de la más bella oración. El Espíritu Santo, don de Dios, o mejor dicho, Dios hecho don, es quien nos hace llamar a Dios “Abbá”, es decir, “Papá”. Así nos debe sonar la oración del padrenuestro, modelo de toda oración, haciendo nuestros los sentimientos filiales y fraternales del mismo Jesús, que no es “posesivo” en su relación con Dios y con los que él llama “Hermanos”, al llamar a Dios, Padre ¡Nuestro! Así, de veras, “somos comunidad”: orando.

Adviento - Navidad 2018

 

CONTEMPLAD AL HIJO EN MANOS DE SU MADRE

“Fijemos nuestros ojos en aquel que inicia y completa nuestra fe: ¡Jesús!” Hebreos 12, 2 Con esta invitación os proponemos seguir el camino de la fe en este tiempo de Adviento y Navidad, poniendo nuestra mirada contemplativa en Jesús. Él está en el origen de nuestra fe. Él es la raíz de nuestro existir y él es quien la lleva a su plenitud. Quien nos va a ayudar es su Madre, Santa María, por el camino de la oración contemplativa.

“Contemplad al Hijo…”

¿Quién no se ha quedado estupefacto delante de un niño en brazos de su madre? Sigue siendo un momento de eternidad, de plenitud, de asombro…
especialmente para la madre y el padre: “¿Cómo ha podido surgir esta maravilla de mis entrañas, de mi ser?” –dicen ellos. La maravilla de la vida nos sigue sobrepasando, por más explicaciones que oigamos.

El misterio de la vida les viene a visitar a esos padres que se sienten agraciados con su hijo. Esta experiencia está más allá de una simple diversión o ilusión, toca la experiencia humana más profunda y se sienten ellos ante una Presencia mayor.

Actitudes del corazón

Esta contemplación de un niño en brazos de su madre nos hace también sentirnos inmensamente queridos gratuitamente, sin que hayamos hecho
nada por merecer tanto amor. Esta contemplación nos hace sentirnos abrazados por esas manos maternas que no hacen sino sabernos seguros y
confiados por Alguien que nos ama: “Creemos en el amor que Dios nos tiene” 1 Juan 4, 16 “… en manos de su Madre”

Con esta doble actitud de poner la mirada en Él y de dejarnos querer por Aquel que nos busca, os proponemos aprender de María a orar, a dedicar tiempo a la relación con Jesús.

Verano - T.O. 2018

 

BUSQUEMOS LAS RAÍCES DE NUESTRA FE

Para seguir haciendo hincapié en nuestra identidad es necesario pararnos y reafirmar aquello que nos hace comunidad.

Durante la vida vamos perdiendo razones, gestos y signos identitarios, que una vez renovados y actualizados debíamos de recuperar y en algunos casos crear otros nuevos.

Es hora de mirar qué estamos haciendo de nuestra vida y si nos merece la pena seguir creyendo de la manera que los estamos haciendo.

Es un momento para reconstruirnos, para manifestar la unidad, para cuidar nuestras iglesias, para dar sentido a nuestras tradiciones, para tener gratitud con nuestros mayores, para profundizar en la herencia de la fe que recibimos…

Cuaresma - Pascua 2018

 

HABLEMOS DE CORAZÓN A CORAZÓN

Nuestra diócesis de Teruel y Albarracín continúa durante este curso, una nueva etapa en la que queremos recordar que “somos comunidad”. Para acompañarnos durante el camino de la Cuaresma hacia la Pascua, tenemos un nuevo lema y una nueva imagen.

De nuevo en todas las iglesias y capillas de nuestra diócesis se colocará un cartel en el ambón con el título: “Hablemos al corazón”. Como imagen central del cartel tenemos otra obra de la artista suiza Bradi Barth. En ella Cristo, buen pastor, ayuda a la oveja atrapada en la zarza, y salvando a la oveja sufre las heridas de la pasión.

Don Antonio Gómez, en la presentación del plan pastoral en la Semana de Teología, nos señaló la importancia de hablar al corazón: “en nuestra cabeza podemos estar convencidos, pero es en el corazón donde estaremos convertidos”

Por eso en esta cuaresma que hemos comenzado debemos hablar al corazón y de corazón.

¿Cómo vamos a construir caminos de encuentro si no abrimos nuestro corazón? El hablar de corazón a corazón, sin máscaras, sin pretensiones, así como somos, con humildad, produce entre nosotros la actitud de la acogida. Los caminos de encuentro son para conducirnos a la acogida y a la construcción de una verdadera comunidad. En cuaresma realzamos la necesidad de perdonarnos y perdonar, y en pascua la necesidad del descubrir al resucitado que nos habla de corazón a corazón.

Adviento - Navidad 2017

 

BUSQUEMOS CAMINOS DE ENCUENTRO

Encontrarnos, no sabernos solos, es esencial para nosotros los católicos, y más ahora que nos podemos sentir un poco aislados y a veces desorientados. La palabra de Dios está plagada de caminos de encuentro, encuentros con los hermanos y en definitiva con Dios. Cristo también nos envió por los caminos para anunciar el Evangelio, la Buena Noticia para toda la familia humana. La casa y el corazón de cada uno de nosotros ha de ser un camino de brazos abiertos.

Nuestra diócesis, durante este curso, comienza una etapa nueva en su largo caminar. Y en esta etapa queremos recordar que «somos comunidad». Para ayudarnos a visualizar el camino se ha escogido un lema y una imagen que nos acompañe en este tiempo de Adviento.

En todas las iglesias y capillas de nuestra Diócesis se colocará un cartel en el ambón con el lema: “Busquemos caminos de encuentro”.  Como imagen central del cartel tenemos una visitación de la artista suiza Bradi Barth, quien fue maestra de niños y pintora de gran sensibilidad, su arte brota de la fe y de la oración.

El lema está puesto en plural, para ayudarnos a salir de los proyectos individualistas o egoístas, la tarea es una búsqueda comunitaria.

Los caminos son variados. Miremos todo lo que nos separa a unos de otros y nos impide hacer comunidad. Hay aspectos que por estar habituados a ellos no nos parecen mal, algunos casi ocultos, otros demasiado explícitos. Miremos con profundidad y descubriremos la esperanza que expresa los más hondos deseos humanos de cercanía frente a la distancia, consuelo frente al desconsuelo, gozo frente a la tristeza o amargura, y presencia frente a soledad. Sólo si somos capaces de crear caminos de cercanía afectiva y efectiva podremos celebrar en plenitud el misterio de la Navidad.

La propuesta litúrgica es desglosar el grito de la primera comunidad: ¡Ven Señor Jesús! ¡Preparemos el camino para que se produzca este encuentro! Las primeras lecturas de cada domingo nos pueden ayudar: Visítanos, Confórtanos, Alégranos y Habítanos.

En todos estos domingos se ve, de una u otra manera, que nuestro Dios es Alguien que sale al encuentro y es Padre. El Evangelio también está plagado de caminos de encuentro, todos salvadores, todos cargados de esperanza. En esos caminos tenemos que profundizar para poder hacer comunidad.

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