Museo de Arte Sacro de Teruel

MUSEO – COLECCIÓN – INVESTIGACIÓN – ACTIVIDADES

Visita Virtual

Información

Horario de Lunes a Sábado
11 – 14 horas / 16 – 20 horas

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Salas

El Museo de Arte Sacro de Teruel se ha renovado para realzar la calidad de las piezas expuestas, obras de la Diócesis de Teruel y Albarracín. Muchas de ellas formaban ya parte del contenido de este centro, que se ubica en el Palacio Episcopal, pero ahora cobran una mayor relevancia. El color y la iluminación dirigida a cada pieza envuelven ahora sus salas.

  • El color rojo está dedicado a la redención, con las imágenes que se refieren a Cristo.
  • El color azul ha sido elegido para identificar la maternidad, la Virgen María y sus padres san Joaquín y santa Ana.
  • Ya en el piso superior el color verde identifica la fidelidad, la de los santos  y mártires.
  • Se pasa a la sabiduría con la reproducción de una librería con libros antiguos desde el siglo XVI y con un escritorio. Destaca la pintura de Santa Teresa escritora.
  • En esa planta aparece otro eje temático bajo el epígrafe de Delicadeza, con piezas procedentes de conventos. En la Sala del Trono del Museo del Arte Sacro se expondrán piezas relacionadas con la Comunidad Diocesana.
  • Junto al Salón del Trono se puede visitar la capilla y la casa del obispo. Un espacio que se ha recuperado para “reconstruir la imagen del palacio episcopal como si estuviera en uso cuando se reconstruyó este palacio después de la Guerra Civil”.

Concurso SPIRITU

I Premio de Arte Contemporáneo Spiritu

Según rezan las bases del concurso podrán participar estudiantes matriculados en los últimos cursos en cualquier titulación de Bellas Artes, y egresados de hasta tres años de antigüedad. El tema a desarrollar por los participantes debe estar relacionado con lo espiritual en el más amplio sentido del término. Deben construir artísticamente, en cualquier técnica, discursos que desarrollen conceptos universales como la transcendencia, la idea de muerte, los sentimientos, el sentido de la existencia, las creencias religiosas, el valor de las relaciones humanas o la búsqueda de lo divino, etc.

Las obras deberán presentar toda la estructura, enmarcación o soporte que asegure su integridad y las realizadas en soporte plano (pintura, dibujo, grabado, fotografía, collage, etc.) no podrán superar los 100cm x 200cm, por las limitaciones del espacio expositivo.

El primer premio está dotado con 1.000 euros, aunque todos los trabajos seleccionados serán expuestos en el Museo durante el cuarto cuatrimestre del año 2022 y formarán parte del correspondiente catálogo de la exposición.

El jurado resolverá el concurso el 30 de septiembre.

Historia

El museo de arte sacro de la diócesis de Teruel y de Albarracín se localiza dentro del palacio episcopal, edificio muy significativo dentro del patrimonio arquitectónico de la ciudad que fue comenzado a finales del siglo XVI. Se trata de una sobria construcción de la que destaca su portada articulada a partir de un vano central flanqueado por dos columnas y culminado por un frontón triangular. Interiormente está organizado en torno a un patio central al que abren dos claustros. Desde el claustro bajo se accede, además de al museo y al jardín del palacio, a diversas salas de uso administrativo del obispado. Una escalera monumental asciende al claustro alto, y a la zona noble del palacio, en la que se encuentra las antiguas habitaciones del uso privado del obispo, los salones de recepción y el salón del trono. El patio central originalmente abierto, se encuentra, tras las obras de reforma del palacio, cubierto por una bóveda acristalada que permite la celebración de exposiciones temporales, conciertos y diversos eventos culturales en su interior.

El edificio ha sido restaurado en varias ocasiones, a pesar de lo cual no ha variado sustancialmente en su estructura. Fue significativa la reforma de la fachada, que supuso la ordenación de los vanos de la fachada principal y la modificación del tratamiento del balcón central sobre la puerta de acceso que, para dotarlo de mayor prestancia, fue enmarcado por dos pináculos y un frontón circular partido de inspiración manierista. Sin duda esta modificación le restó encanto y sustituyó la huella que el paso del tiempo había dejado impresa en los muros del edificio por una distinción y elegancia un tanto artificial. En el mismo proceso se sanearon las cubiertas, sustituyendo la galería de arquillos enlucidos en yeso por una de ladrillo, siguiendo el modelo de restauración historicista tan habitual en los años de la post guerra. En la última y no menos importante reforma, se cubrió el patio interior, se dotó de nuevos archivos y almacenes, y lo que es más importante para el caso que nos ocupa, se procedió a ampliar y modernizar el antiguo museo diocesano hasta darle el aspecto que podemos contemplar hoy en día.

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