Historia

La diócesis de Teruel fue erigida por el Papa Gregorio XIII en 1577. En los siglos anteriores, desde la conquista de Teruel por Alfonso II de Aragón en 1171 la ciudad y los pueblos de su distrito constituían el Arcedianato de Teruel. El Arcediano, dotado de amplias facultades, ejercía la jurisdicción eclesiástica en nombre del Arzobispo de Zaragoza.

La primera demarcación geográfica del Obispado coincidió con los límites del antiguo arcedianato, que sustancialmente eran los mismos que los de la Comunidad de Teruel. Tenía una extensión de 5.120 Km2. y comprendía la ciudad y las parroquias de 80 pueblos, todos enclavados al Sur de la provincia de Teruel. En 1955 experimentó una notable ampliación territorial de 3.647 Km2., al asignarle la Santa Sede 136 parroquias, pertenecientes a pueblos de la provincia de Teruel que, sin embargo, dependían del Arzobispado de Zaragoza.

Todavía hoy continúan bajo la jurisdicción eclesiástica de Zaragoza 42 pueblos de la provincia de Teruel, cuya integración en esta diócesis constituye una vieja aspiración.

El primer Obispo de la Sede turolense, nombrado en 1578, fue Andrés Santos de Sampedro, al que han sucedido otros 44 obispos, incluido el actual, D. Antonio Gómez Cantero. Entre los más insignes, merecen destacarse: Jaime Jimeno de Lobera (1580-1594), también Virrey de Aragón, que fue el verdadero organizador de la diócesis. Martín Terrer de Valenzuela (1596-1611), fundador del Colegio de Teólogos de Aragón en la Universidad de Alcalá de Henares. Diego Chueca (1647-1672), que fundó el convento de Carmelitas Descalzas de Teruel. Francisco Pérez de Prado y Cuesta (1732-1755), luego Inquisidor General, que asumió a expensas de la Mitra el mantenimiento del Hospital de la Asunción, y ejerció un importante mecenazgo artístico. Francisco Rodríguez Chico (1757-1780), que estableció el Seminano. Félix Rico (1795-1799), de cuya generosidad nació la Casa de la Misericordia. Antonio Ibáñez Galiano (1880-1890), fundador del Asilo de Ancianos Desamparados y decidido promotor de la Unión Católica. El Beato Anselmo Polanco y Fontecha (1935-1939), mártir en la última guerra y recientemente beatificado.

El ordenamiento jurídico y pastoral de las diócesis ha venido establecido históricamente por los Sínodos. En la de Teruel se han celebrado ocho. El primero, convocado por el Obispo Andrés Santos en 1579, y el último, por Fray León Villuendas Polo en 1952. La diócesis de Albarracín fue erigida en 1172 sobre el territorio del Señorío del mismo nombre, que era independiente de Castilla y de Aragón. El Papa Alejandro IV el año 1259 estableció su unión con la de Segorbe, constituyendo ambas una sola diócesis hasta 1577, en que nuevamente Gregorio XIII las separó, pasando a ser diócesis independientes. Tras la muerte del obispo José Talayero Royo en 1839, la Sede no volvió a proveerse, siendo regida por sucesivos Vicarios Capitulares hasta 1878, en que empezó a ser habitual el nombramiento del Obispo de Teruel como Administrador Apostólico de Albarracín. Esta situación anómala terminó el año 1984 con la Bula «Cum Nostrum» del Papa Juan Pablo II que establece la unión «aeque et principaliter» de las diócesis de Teruel y de Albarracín. La diócesis comprende la parte occidental de la provincia de Teruel, que limita con la de Cuenca y Guadalajara. Geográficamente es una zona natural perfectamente definida que abarca la sierra de Albarracín con el macizo de los Montes Universales. Sobre una extensión de 1940 km2. tiene actualmente 29 parroquias. Entre los 67 obispos que han ocupado la Sede cabe destacar a: Bartolomé Martí (1473-1498), nombrado Cardenal por Alejandro VI; Gaspar Jofre (1530-1556) y Juan de Muñatones (1556-1571), que participaron en el Concilio de Trento; Francisco Navarro Salvador y Gilabert (1727-1765), que construyó el convento de Capuchinas de Gea y promovió el Colegio de las Escuelas Pías de Albarracín; José Molina Lario (1766-1776) a quien se debe el restablecimiento de las fábricas de lanas y paños de la ciudad; José Constancio de Andino (1781-1790), que construyó a sus expensas el Hospital de Albarracín.

Ambas diócesis, la de Teruel y la de Albarracín, han recorrido una larga trayectoria histórica en la que, sin duda, hay luces y sombras. Pero han estado entrañadas en los problemas y esperanzas de los hombres y mujeres de estas tierras. La predicación de la Palabra y el servicio sacramental a la comunidad cristiana han sido su actividad preferente, aunque sin descuidar la atención a las plurales necesidades sociales. De hecho, han promovido muchas iniciativas de carácter asistencial y educativo, que han beneficiado a todos, pero especialmente a los más pobres. Sin olvidar las múltiples realizaciones artísticas, que hoy constituyen un valioso patrimonio cultural, que han contribuido a fomentar la sensibilidad y la capacidad creadora de sus gentes.

Geografía
Nuestra historia

Actualmente la Diócesis de Teruel y Albarracín está dividida en seis arciprestazgos al frente de los cuales se halla un Arcipreste.

El total de parroquias existentes en la Diócesis es de 262, de las cuales 10 se hallan en la ciudad de Teruel.

En la actualidad, las diócesis de Teruel y Albarracín, históricamente distintas y recientemente unidas, tiene unos 90 mil fieles, distribuidos en 262 parroquias sobre un territorio de 11.867 km2.

Episcopologio

Diócesis de Teruel

Obispos de Teruel

Juan Pérez de Artieda (1577-1578 Electo)
1. Andrés Santos de Sampedro (1578-1579)
2. Jaime Jimeno de Lobera (1580-1594)
3. Martín Terrer de Valenzuela (1596-1611)
4. Tomás Cortés de Sangüesa (1614-1624)
5. Fernando de Valdés y Llano (1625-1633)
6. Pedro Apaolaza Ramírez (1633-1635)
7. Juan Cebrián Pedro (1635-1644)
8. Domingo Abad Herta (1644-1647)
9. Diego Chueca (1647-1672)
10. Diego Francés de Urritigoyti y Lerma (1673)
11. Andrés Aznar Navés (1674-1682)
12. Jerónimo Zolivera (1683-1700)
13. Lamberto Manuel López (1701-1717)
14. Pedro Felipe Miranda y Ponce de León (1720-1731)
15. Francisco Pérez de Prado y Cuesta (1732-1755)
16. Francisco Javier Pérez Baroja y Muro (1755-1757)
17. Francisco Rodríguez Chico (1757-1780)
18. Roque Martín Merino (1780-1794)
19. Félix Rico (1795-1799)
20. Francisco Javier de Lizana y Beaumont (1800-1802)
21. Blas Joaquín Álvarez de Palma (1802-1814)
22. Felipe Montoya Díez (1815-1825)
23. Jacinto Rodríguez Rico (1825-1827)
24. Diego Martínez Carlón y Teruel (1827-1831)
25. José Asensio Ocón y Toledo (1831-1833)
26. Antonio Cuevas (1847-1850)
27. Jaime José Soler Roquer (1850-1851)

Obispos de Teruel y Administradores Apostólicos de Albarracín

28. Francisco Landeira Sevilla (1852-1861) -69-
29. Francisco de Paula Jiménez Muñoz (1861-1869) -70-
30. Victoriano Guisasola Rodríguez (1874-1876) -71-
31. Francisco de Paula Moreno y Andreu (1876-1880) -72-
32. Antonio Ibáñez Galiano (1880-1890) -73-
33. Maximiliano Fernández del Rincón y Soto Dávila (1891-1894) -74-
34. Antonio Estalella y Sivilla (1894-1896) -75-
35. Juan Comes Vidal (1896-1905) -76-
36. Juan Antón de la Fuente (1905-1934) -77-
37. Anselmo Polanco y Fontecha (1935-1939) -78-
38. León Villuendas Polo (1944-1968) -79-
39. Juan Ricote Alonso (1968-1972) -80-

Obispos de Teruel y Albarracín

40. Damián Iguacén Borau (1974-1984) -81-
41. Antonio Ángel Algora Hernando (1985-2003) -82-
42. José Manuel Lorca Planes (2004-2009) -83-
43. Carlos Manuel Escribano Subías (2010-2016) -84-
44. Antonio Gómez Cantero (2017- ) -85-

Diócesis de Albarracín

1.- Don Martín (1171-1201)
2.- Juan Gil (1201-1212)
3.- Ramón Hispano (1212-1215)
4.- Domingo Ruiz de Azagra (1215-1234)

Obispos de Albarracín y Segorbe

5.- Guillén (1235-1237)
6.- Simón Jimeno (1237-1241)
7.- Pedro García Gil (1241-1259)
8.- Martín Álvarez (1259-1265)
9.- Pedro Garcés de Marcilla (1265-1272)
10.- Pedro Jiménez de Segura (1272-1277)
11.- Miguel Sánchez1278-1288)
12.- Aparicio de Atienza (1288-1301)
13.- Antonio Muñoz (1302-1319)
14.- Sancho D´Ull (1319-1356)
15.- Elias de Périgueux (1357-1365)
16.- Juan de Barcelona (1365-1370)
17.- Iñigo Vallterra Sánchez de Heredia (1370-1387)
18.- Diego Pérez de Heredia (1387-1400)
19.- Francisco Riquer y Bastero (1400-1409)
20.- Juan de Tauste (1410-1427)
21.- Francisco Aguiló y Muñoz (1428-1437)
22.- Jaime Gerardo Gilard y Vernomen (1437-1445)
23.- Gilberto Pardo de la Casta (1445-1454)
24.- Luis Juan Milá y Borja (1455-1461)
25.- Pedro Baldó (1461-1473)
26.- Bartolomé Martí 1474-1498)
27.- Juan Marradas (1498-1499)
28.- Gilaberto Martí (1500-1530)
29.- Gaspar Jofre de Borja (1530-1556)
30.- Juan de Muñatones (1556-1571)
31.- Francisco de Soto Salazar (1571-1577)
Obispos de Albarracín
31.- Juan Trullo (1577 electo)
32.- Martín de Salvatierra (1578-1583)
33.- Gaspar Juan de la Figuera (1583-1585)
34.- Bernardino Gómez Miedes (1586-1590)
35.- Alonso Gregorio (1591-1593)
36.- Martín Terrer Valenzuela (1593-1596)
37.- Pedro Rives (1596 electo)
38.- Pedro Jaime de Paracuellos del Jiloca (1597-1601)
39.- Andrés Balaguer Salvador (1602-1604)
40.- Vicente Roca de la Serna (1605-1608)
41.- Isidoro Aliaga (1609-1611)
42.- Lucas Durán (1611-1617)
43.- Gabriel de Sora Aguerri (1618-1622)
44.- Jerónimo Bautista de Lanuza (1622-1624)
45.- Pedro de Apaolaza Ramírez (1626-1633)
46.- Juan Cebrián Pedro (1633-1635)
47.- Vicente Domec (1636-1644)
48.- Martín de Funes Lafiguera (1644-1654)
49.- Jerónimo Salas Malo de Esplugas (1654-1664)
50.- Antonio Agustín (1664-1670)
51.- Iñigo Royo (1670-1673)
52.- Juan de Casteldases (1673 electo)
53.- Pedro Tris (1674-1683)
54.- Miguel Jerónimo Fombuena (1683-1700)
55.- Luis Pueyo y Abad (1700-1704)
56.- Juan Navarro Gilabert (1704-1727)
57.- Juan Francisco Navarro Salvador y Gilabert (1727-1765)
58.- José Molina Lario y Navarro (1765-1776)
59.- Lorenzo Lay y Anzano (1777-1781)
60.- José Constancio de Andino (1781-1790)
61.- Agustín Benito de Torres (1790-1792)
62.- Manuel María Trujillo Jurado (1792-1801)
63.- Blas Joaquín Álvarez de Palma (1801-1804)
64.- Antonio Vila y Camps (1804-1807)
65.- Joaquín González (1808-1815)
66.- Andrés García Palomares (1815-1823)
67.- Jerónimo Fernández de Castro Delgado (1824-1828)
68.- José Talayero Royo (1829-1839)

Santoral

Santos y Beatos

Santa Emerenciana

Nuestra historia

Según el Martirologio Romano y la lección del breviario de este día, Santa Emerenciana era hermana de leche de Santa Inés.

Eran, pues, de la misma edad aproximadamente, pero Emerenciana era catecúmena (cristiana conversa que aún no ha recibido el bautismo).

Dos días después del martirio de Santa Inés, Santa Emerenciana murió apedreada, cuando se hallaba orando junto a la tumba de su hermana de leche. En esa forma recibió el bautismo de sangre.

Este relato, que constituye una especie de apéndice de las «actas» de Santa Inés, no puede tomarse a la letra; pero existen pruebas de que una mártir llamada Emerenciana estuvo originalmente sepultada en el «Coemeterium majus». Dicho cementerio está un poco más distante de la Vía Nomentana que el sitio en que fue erigida la basílica de Santa Inés.

Según parece, se celebraba a Santa Emerenciana el 16 de septiembre, junto con los santos Víctor, Félix y Alejandro; pero por alguna razón, sus restos fueron trasladados posteriormente a la basílica de Santa Inés y así, la leyenda relacionó a ambas santas.

La festividad de Santa Emerenciana se trata por tanto de un festejo tradicional e identitario en el que tienen su protagonismo los seises, seis matrimonios encabezados por un concejal y el pendón de la ciudad. El Seisado se fundó en 1487, integrado por un Regidor, que preside; un Ciudadano como segundo y 4 “seises”. El Regidor es siempre concejal del Ayuntamiento y siempre el que más recientemente haya contraído matrimonio. La función de esta Institución consistía y para ello fue creada, en que si por cualquier desgracia, peste, cólera, inundación, tempestad, desaparecía el Concejo y los Jueces, esta Institución del “Seisado”, gobernaría el pueblo, hasta que por Ley se nombrara otro Concejo y Jueces. Los componentes del Seisado todos deben ser hijos de Teruel, serán designados de entre los matrimonios contraídos dentro del año, desde la fiesta de la Santa hasta el año siguiente.

En pleno siglo XXI el Seisado está formado por el último concejal que se ha casado, que actuará de regidor, y cinco matrimonios turolenses que se hayan casado en el último año.

Santos Mártires

Nuestra historia

Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato son díscipulos de San Francisco, se establecen en Teruel en 1220, morando en la Ermita de San Bartolomé, junto al Turia, asistiendo a enfermos y atendiendo a los pobres.

Predican la fe cristiana en Valencia, siendo decapitados por el rey moro Zeit-Abu-Zeit en 1228.

Son rescatados sus restos y recibidos en Teruel en 1232 por el rey aragonés D. Jaime I el Conquistador. D. García Hernández de Heredia, turolense y arzobispo de Zaragoza, levanta en su honor, 1392-1401, el actual templo de San Francisco, que conserva sus sagradas reliquias.

Son beatificados por el Papa Clemente XI en 1705. La ciudad de Teruel los proclama Copatronos en 1735, por favores recibidos. Clestiales patronos de la infancia, su fiesta se celebra el 29 de Agosto.

San Joaquín Royo

Nuestra historia

Nació en Hinojosa (Teruel) en septiembre de 1691 y recibió el hábito dominicano en Valencia. A los 21 años, todavía no era sacerdote, viaja para Manila, Filipinas, en 1712 y en 1715 entra en China, donde ejerció el apostolado durante 33 años.

Para evitar mayores vejaciones a los cristianos por parte de los perseguidores que lo buscaban, por consejo del obispo Pedro Sans, se entregó en sus manos en 1746. Muere el 28 de octubre 1748, como los otros compañeros, asfixiado y después su cuerpo quemado. Era de una extraordinaria piedad y de gran eficacia apostólica.

Fue beatificado León XIII el 14 de mayo de 1893 y canonizado por Juan Pablo II el 1 de octubre del 2000.

Beatos Mártires del Siglo XX en la diócesis

Nuestra historia

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